El 24 de enero de 1977 activistas de extrema derecha (de la Alianza Apostólica Anticomunista) atentaron contra un grupo de abogados laboralistas de Comisiones Obreras y miembros del aún ilegal Partido Comunista en Madrid, en el número 55 de la calle Atocha, asesinando a cinco de ellos. La masacre provocó un paro inmediato de los trabajadores y la primera manifestación multitudinaria después de la muerte de Franco.