El Partido Socialista Obrero Español, con un joven Felipe González al frente fue la segunda fuerza política más votada en las elecciones de 1977 (118 escaños frente a los 166 de la UCD), seguidos del Partido Comunista de España con 20 escaños y sólo después de la opción de la derecha, Alianza Popular, que consiguió solo 16 escaños. Esta tendencia se mantendrá en 1979 y cambiará de forma absoluta en las siguientes elecciones, en 1982, cuando se consoliden como fuerzas mayoritarias, aunque aún a mucha distancia, las que lo siguen siendo en la actualidad, es decir, PSOE y PP.