El 5 de julio de 1976, Adolfo Suárez, un anónimo funcionario franquista, ministro en el gabinete de Arias, acepta la oferta de Juan Carlos I para presidir un nuevo Gobierno, con el objetivo de reformar el sistema y dirigir el tránsito político hacia la democracia. El 15 de junio de 1977, en las primeras elecciones generales celebradas en España tras la guerra civil, Suárez será refrendado en la Presidencia al frente de su partido, la Unión de Centro Democrático.