Una buena síntesis de la historia política de aquellos siete años cruciales. No se encuentran grandes novedades ni datos inéditos, pero sí ideas firmes y una exposición muy clara. Una forma de recordar el pasado a los que lo vivieron y de enseñarlo con sencillez a los que no. Es particularmente acertado el análisis de la descomposición de UCD, incluyendo la sorprendente dimisión de Suárez cuyas claves no encierran ningún misterio, según Tusell, y se explican muy sencillamente. También es notable el capítulo sobre el 23-F precisamente, quizá, por tantas enloquecidas fantasías como llegó a desatar. Sobre los nacionalismos, llama la atención esta idea, dicha de pasada (pág. 169) pero notable por su sencillez y evidencia, y de la que quizá no solemos tener una conciencia muy clara: En España [...] por la debilidad del Estado liberal, que no tuvo la capacidad de, por ejemplo, el francés para imponer una lengua común y un servicio militar obligatorio [y una escuela nacional laica, habría que añadir] en el XIX surgieron nacionalismos que en el XX se vertebraron políticamente”.