En 1996 unas elecciones generales dieron en España por primera la victoria y el poder al Partido Popular. Por su parte, el Partido Socialista, en la presidencia desde 1982, se hallaba entonces bastante abatido, con algunos de sus más importantes cargos en la cárcel o pendientes de juicio y con varios escándalos de corrupción en los titulares de la prensa nacional. Aun así el margen de la victoria fue mínimo, lo que no ocurrió en las siguientes elecciones cuando el partido popular y su líder José Mª Aznar repitieron victoria, pero esta vez con mayoría absoluta.