El 6 de julio de 1983 aprobaba el Consejo de Ministros un plan de reconversión siderúrgica que autorizaba una inversión de 575.000 millones de pesetas en tres años para salvar las acerías de Asturias y el País Vasco, pero del que quedaban excluidos los Altos Hornos del Mediterráneo, con centro, principalmente en la localidad valenciana de Sagunto. En aquel momento fueron despedidos 2.000 de los casi 4.300 que llegó a tener AHM, provocando una importante movilización obrera en la región.