La victoria del Partido Popular en España llegó antecedida por las victorias de 1994 en las elecciones europeas y de 1995 a nivel autonómico y municipal. El PP llegó a las elecciones de 1996 como una opción de centro-derecha liberal y democrática. Ganó la cita electoral con 156 escaños, frente a los 141 que obtuvo el Partido Socialista. El PP venció en todas las comunidades españolas excepto en Extremadura, Andalucía y Cataluña donde obtuvo la victoria el PSOE, mientras que en el País Vasco ganó el Partido Nacionalista Vasco. A pesar de estos resultados las encuestas daban una gran victoria al Partido Popular con mayoría absoluta que no se cumplió y los resultados finales fueron mucho más apretados lo que obligó a Aznar a pactar con los nacionalismos periféricos, en particular con el PNV y CiU.