La afluencia a España de pateras con inmigrantes ilegales es constante y se ha convertido en una de las grandes tragedias de nuestra historia más reciente. Según el informe que sobre la inmigración clandestina elabora cada año la asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía, unas 7.000 personas perdieron la vida en 2006 en su intento por llegar por mar a España (El País, 15 marzo 2008).