La sublevación de Julio de 1936 fracasó en amplias zonas del país. La incapacidad de los sublevados para tomar las principales zonas del país, incluyendo Madrid, hizo fracasar el plan del general Mola y lo que debía de ser una rápida victoria nacional se convirtió en una larga guerra civil que iba costar la destrucción del país y varios cientos de miles de muertes.