Dirección: Pilar Miró.
Argumento: Juan Antonio Porto.
Guión: Salvador Maldonado, Pilar Miró.
Música: Antón García Abril.
Fotografía: Hans Burmann.
Productora: Incine / Jet Films.
Amparo Soler Leal (Varona), Héctor Alterio (Isasa), Daniel Dicenta (Gregorio Valerio Contreras), José Manuel Cervino (León Sánchez Gascón), Mary Carrillo (Juana), Guillermo Montesinos (El Cepa), Mercedes Sampietro (Alejandra), Antonio Canal (Labarga).
En 1913, Gregorio Valero Contreras y León Sánchez Gascón, amigos y vecinos de Osa de La Vega (Cuenca) son detenidos como autores de la muerte de José María Grimaldos López, pastor de oficio y compañero de los anteriores. El pueblo les acusa, incluso la mujer de Gregorio reúne pruebas contra ellos. Los dos hombres confiesan el crimen después de ser sometidos a torturas. Son juzgados en 1918 en la Audiencia Provincial de Cuenca, que tras modificar la petición de pena capital, los condena a dieciocho años de cárcel. Tras varios indultos, en 1925 consiguen la libertad. La sorpresa es mayúscula cuando un día, José María Grimaldos aparece de improviso en el pueblo.
Una de las películas españolas mas polémicas de la transición, que sufrió numerosas amenazas por parte de grupos “ultras” durante su exhibición, sufrió un proceso militar y fue prohibida durante meses por el gobierno de UCD. Basada en hechos reales acaecidos entre 1910 y 1926 en Osa de la Vega, un pueblo de la provincia de Cuenca, relata con gran acierto y sin omitir detalle, la historia de dos campesinos manchegos acusados del asesinato de un pastor y condenados a cadena perpetua gracias a las confesiones arrancadas mediante tortura por la Guardia Civil. Obra valiente y necesaria, “El crimen de Cuenca” derribó definitivamente las barreras oficiales (el resto aún perdura) que impedían el tratamiento cinematográfico de determinados temas y debe considerarse por ello como el film que simboliza la transición en el cine español.