Estudio de las relaciones entre Franco y la Alemania de Hitler entre 1936 y 1945. Además de un repaso general a estas relaciones, hay en este libro importantes puntualizaciones sobre aspectos falseados por la propagada franquista y que aún circulan por España como verdades aceptadas. Así, lejos de ser la guerra civil española un “preludio” de la segunda guerra mundial, como suele decirse, es política y militarmente una consecuencia de la primera y la situación de España en los años de la II República reúne las características de las crisis revolucionarias que siguieron a la Gran Guerra. La tópica “amistad hispano-lusa” no concuerda con las intenciones de Serrano Súñer, al que Payne pinta como un ambicioso enloquecido, en relación con Portugal, que incluían su completa satelización y hasta llegaron a existir planes para una eventual invasión. Si Franco no entró en la guerra no fue porque no quisiera sino porque no quiso Hitler o no entró en sus cálculos, pero Franco se comprometió a ello en Hendaya aunque sine die. Muy interesante el análisis de la política de Jordana, este sí un verdadero neutralista, a diferencia de Serrano. Interesante el estudio sobre la política hacia los judíos, que refleja un Franco casi por completo ajeno al antisemitismo propio de la época y de sus aliados, una política caracterizada por la pasividad, a pesar de la noble figura de Sanz Briz, que actuó por su cuenta y riesgo. Hay datos no siempre conocidos, como que España abandonó la Sociedad de Naciones el 8 de mayo de 1939, o los sobornos británicos a los generales de Franco, especialmente a Aranda, que recibió cerca de dos millones de dólares, “sin duda el soborno más cuantioso que se haya pagado nunca en la historia del mundo a un militar”. La bibliografía, exhaustiva.