La desamortización de Mendizábal comenzó el 29 de Agosto de 1837, momento en el que el gobierno promulgó una ley en la que declaraba propiedad del estado los bienes, rentas, derechos y acciones de las comunidades y e institutos religiosos. En 1843 este proceso se vio truncado por la caída del gobierno del Partido Progresista y en 1851 el estado español y el Vaticano firmaron un Concordato con el que España devuelve a la Iglesia gran parte de sus bienes confiscados. En 1855 la desamortización tomará un nuevo impulso con la llegada de Madoz.