Los comienzos del Partido Socialista Obrero Español

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Los comienzos del Partido Socialista Obrero Español

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Eran los socialistas en 1881, tres años después de haberse constituido en Madrid el primer núcleo del Partido Obrero, fuerza tan pequeña, agrupación política tan débil, que ni los burgueses la prestaban atención, ni los obreros, salvo los anarquistas, se fijaban en ella.
Tres años de organización secreta (de 1878 a 1881) no permitieron al grupo fundador del Partido Obrero extender su propaganda. Si se organizó así no fue por gusto ni por pensar en motines y revoluciones: hízolo por necesidad. En aquel tiempo era considerado ilegal el partido republicano; ¿cómo se habría considerado por los que gobernaban al Partido Socialista?
Cuando los liberales subieron al Poder (1881) y desapareció la absurda distinción de partidos legales e ilegales, el Partido Obrero, compuesto no más que de cuatro pequeñas Agrupaciones (Madrid, Guadalajara, Málaga y Manresa), apareció a la vida pública. Sin órganos en la Prensa, sin recursos para propagar oralmente sus doctrinas, su táctica y a la vez (por juzgarlo indispensable) la organización de los obreros por oficios para mejorar las condiciones del trabajo, no pudo progresar en los primeros años ni influir en las Sociedades de resistencia.
Tan escaso fue el desarrollo del Partido Obrero desde 1881 a 1885, que a fines de este año sólo contaba con cinco Agrupaciones y algunos núcleos de poca importancia. Sin embargo, en 1884 y 1885, los pocos elementos que constituían el Partido lograron reunir fondos que sirvieran de base a la publicación de un semanario, y las Agrupaciones de Madrid y Barcelona proporcionaron los recursos necesarios para verificar una excursión de propaganda por Cataluña y por algunos puntos de Valencia y Andalucía. Dicha excursión se efectuó a principios de 1886, y apenas se hubo terminado apareció El Socialista, que hoy es órgano central del Partido, y que de entonces acá ni una sola semana ha interrumpido su publicación.
Así como en los primeros seis años de su vida apenas logró el Partido Obrero aumentar su organización, difundir sus principios y encauzar las fuerzas societarias por el camino más conveniente a los intereses de la clase obrera, en los dieciséis que han transcurrido desde que se verificó su primera campaña de propaganda y apareció su primer órgano en la Prensa, no ha cesado de acrecer sus fuerzas, de robustecer su organización, de extender más y más sus ideas, de aumentar su influencia y de dar conocimiento y fortaleza a la armada societaria que han creado sus hombres más significados.
Los números corroboran lo que decimos. Cinco Congresos ha celebrado el Partido Socialista desde que se fundó: al verificarse el primero en 1888 tenía 16 Agrupaciones; 23 al efectuarse el segundo en 1890; 37 al celebrarse el tercero en 1892; 42 al verificarse el cuarto en 1894; 55 al efectuarse el quinto en 1899, y en el sexto, que se celebrará en el próximo mes de Agosto, contará seguramente con 80. Su Prensa la formaba un periódico en 1886; más tarde, tres; después, cinco; luego, nueve; hoy, 12, con una tirada de 30.000 ejemplares. El resultado que ha obtenido en las seis elecciones legislativas en que ha presentado candidatos ha sido el siguiente:
En 1891, 5.000 votos. En 1893, 7.000. En 1896, 14.000. En 1898, 20.000. En 1899, 23.000. En 1901, 25.400. En las elecciones municipales las conquistas del Partido Socialista han sido éstas: en 1891, 1 concejal en Bilbao y 1 en San Salvador del Valle (Vizcaya); en 1895, 1 en Bilbao, 1 en Ferrol y 1 en Mataró; en 1897, 4 en Bilbao, 2 en Ferrol y 1 en Mataró; en 1899, 4 en Bilbao, 1 en Gallarta, 1 en Baracaldo, 1 en Burgos, 1 en Córdoba y 1 en Manresa; en 1901, 8 en Bilbao, 2 en Ortuella, 1 en Gallarta, 2 en Oviedo, 2 en Mieres, 2 en Castrillón (Asturias), 3 en Villanubla (Valladolid), 1 en Benicarló, 1 en Palma de Mallorca y 2 en Sitjes.
Los datos que acusan el progreso de la Unión General de Trabajadores, que es la organización de resistencia creada en 1888 por los socialistas, son los siguientes:
En noviembre de 1889 - 27 secciones - 3.355 federados
En febrero de 1893 - 110 - 8.848
En febrero de 1896 - 69 - 6.154
En marzo de 1900 - 69 - 14.737
En febrero de 1902 - 226 - 32.778
Otro dato que indica el progreso del Partido Socialista Obrero y de la Unión General de Trabajadores es la Manifestación obrera que, a contar del año 1890, se celebra el 1º de Mayo en todos los países.
Adversarios los anarquistas de ese acto, que han intentado convertir en huelga general de varios días o en manifestación violenta, las masas obreras que en él toman parte reclamando una legislación protectora del trabajo, y principalmente la jornada de ocho horas, son las que están conformes o simpatizan con las dos mencionadas entidades.
Allí donde el Partido Socialista es numeroso o tiene simpatías, como en Madrid, Bilbao, zona minera de Vizcaya, Valladolid, Burgos, Mieres, Vigo, Pontevedra, Alicante, Málaga, Oviedo, zona minera de Asturias, Elche, Eibar, Medina, Santander y otras muchas localidades, la clase obrera muéstrase ansiosa de mejorar su estado y es revolucionaria en sus aspiraciones, pero obra con disciplina, con cálculo y rechaza las algaradas y los motines, que tanto gustan a los inconscientes y a los revolucionarios de nombre.
Allí donde la Unión General de Trabajadores predomina no se excluye el procedimiento de la huelga, necesario, fatal e inevitable cuando los patronos desoyen las justas y razonables demandas de los obreros; pero se emplea con tacto, con juicio, después de agotar todos los términos de avenencia y, en general, cuando se cuenta con recursos materiales y hay cohesión y espíritu societario en los que tienen que ir a la lucha.
FUENTE: Pablo IGLESIAS: «El Movimiento Obrero», Nuestro Tiempo, enero-junio de 1902, pp. 738-740.