La escolarización a finales del siglo

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La escolarización a finales del siglo

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Número de escuelas.—El número de escuelas primarias de todas clases (párvulos, elementales, superiores, adultos), que en 1855 era de 16.709 públicas y 4.034 privadas, ha llegado en 1894 a 25.115 y 5.920 respectivamente, o sea un total de 31.035 (Gaceta, 26 Marzo, 1895).
Siendo la población de España, según el censo de 1887, de 17.667.256 habitantes, corresponde una escuela, tanto pública como privada, por cada 569,27 habitantes.
Ciertamente, que el número de escuelas no está todavía, ni con mucho, en relación con las necesidades del país, pero el aumento ha sido siempre progresivo según las estadísticas oficiales. He aquí los datos: El año 1846, el número total de escuelas públicas era de 12.357; en 1850, de 13.462; en 1855, de 16.709; en 1865, de 22.271; en 1870, de 22.711; en 1880, de 23.132; en 1885, de 24.529; en 1894, de 25.115.
Según la última estadística oficial, publicada en 1885, para completar el número determinado por la ley de 1857 (superiores, elementales completas e incompletas, de temporada, pero no de párvulos ni adultos), era necesario crear todavía 6.037 escuelas públicas. La proporción debe continuar hoy siendo poco más o menos la misma, si se tiene en cuenta el pequeño aumento de escuelas que ha habido desde 1885.
Enseñanza gratuita. La enseñanza primaria es, desde la ley de 1857, gratuita para los niños que no puedan pagarla, cuya lista forma el Ayuntamiento de cada localidad. Los otros pagan una retribución semanal o mensual.
Obligatoria. Según la misma ley, es además obligatoria para los niños de 6 a 9 años. Los padres de familia y los tutores están obligados a enviar a sus hijos comprendidos entre estas dos edades a una escuela pública o a una privada, o a darles enseñanza en sus casas, bajo la multa de 2 a 20 reales (0,50 a 5 pesetas).
Pero, a pesar de las multas establecidas por la ley, del Código penal de 1870 que las confirma, y de disposiciones posteriores, como el decreto de 23 de Febrero de 1883, para hacer efectiva la obligación, ésta es puramente teórica; y como, por otra parte, el número de escuelas y el de maestros son insuficientes, así como la capacidad de los locales que hoy existen, se comprende que ni los Ayuntamientos ni el Gobierno quieran insistir con rigor para lograr el cumplimiento de aquélla.
Asistencia escolar. Según el censo de 1887, hay en España niños de 3 a 12 años (la edad obligatoria para la escuela elemental es de 6 a 9 años; pero hay que contar con las escuelas de párvulos, con las superiores y con la necesaria y efectiva ampliación de la edad) 3.794.952. Y, según los últimos datos oficiales publicados en la Gaceta de 26 de Marzo de 1895, hay alumnos inscritos en las escuelas públicas, 1.104.779, y en las privadas, 251.357, o sea, un total de 1.356.136. Queda, pues, una diferencia de 2.438.816 niños sin asistir a las escuelas públicas ni privadas.
FUENTE: Manuel B. Cossío: La enseñanza primaria en España. Madrid, Fortanet, 1897, pp. 42-43.