Una de las novedades de los últimos años del siglo XIX es la recuperación de un cierto discurso más positivo por parte de la Iglesia, frente a la negación del “mundo moderno” de la época de Pío IX. Y una buena muestra de ello sería la encíclica de León XIII Rerum Novarum, que más que su contenido en sí era novedad porque era la primera vez que la Iglesia se acercaba a los temas sociales y políticos de su tiempo. La formación de los círculos de obreros católicos y más adelante de verdaderos sindicatos, muy influidos por el cooperativismo, tendrán un arraigo importante en algunas zonas de Castilla. Sin embargo, estos comienzos esperanzadores no tuvieron una concreción más amplia por la demasiada influencia de la patronal y de la jerarquía eclesiástica.