El intento en 1833 del pretendiente al trono de España, don Carlos, de cruzar la frontera desde Portugal activará un feroz conflicto armado, la Primera Guerra Carlista, que se prolongará siete años. La Primera Guerra Carlista (1833-40), que estalló poco después de la muerte de Fernando VII, se enmarca en el doble proceso de crisis del Antiguo Régimen y de revolución liberal. Cada uno de los bandos en litigio se alineó tras una de las figuras pretendiente al trono. Unos, junto a la hija de Fernando VII, Isabel. Otro, junto al hermano de éste Carlos María Isidro, segundo hijo de Carlos IV, y legítimo heredero al trono de haber seguido vigente la Ley Sálica, sustituida por el propio Fernando VII por la Pragmática Sanción.