Se trata de la puesta al día de la obra, que con el mismo título, publicó el autor a comienzos de los años setenta. Es un estudio de referencia inexcusable para entender los entresijos del restablecimiento del absolutismo y los mecanismos de poder de las élites del Antiguo Régimen frente al liberalismo e inclusive los reformistas afrancesados. Un papel fundamental en la crisis de la monarquía absoluta fernandina lo tendrá la ruina económica del país y hacendística de la monarquía, a pesar de lo cual las posibles soluciones nunca fueron viables ante la resistencia de esas élites y del propio monarca. Así, los créditos extranjeros eran onerosos, pues los banqueros internacionales no se fiaban de la situación española y, con frecuencia, consideraban más razonables a los liberales exiliados. Fernando VII jamás dio una amnistía de reconciliación y tampoco pudo contar con las colonias americanas, que habían iniciado un proceso irreversible de independencia.