Gabriel Araceli, a quien ya conocemos de Trafalgar, se traslada a Madrid después de la batalla. Empieza a ganarse la vida trabajando en una imprenta y luego pasa a ser criado de Pepita González, una actriz del Teatro del Príncipe, y más tarde de la Condesa Amaranta. Se enamora de una costurera, Inés, que vive con su madre viuda y con la que sueña con casarse después de hacer fortuna. También es testigo de las diversiones de la clase alta, de la frustrada conspiración del príncipe Fernando contra su padre Carlos IV y de las intrigas y enfrentamientos entre los partidarios de Godoy y los del Príncipe de Asturias. Al final, muere la madre de Inés y entonces Gabriel se entera de que Inés es, en realidad, hija natural de Amaranta. Inés se retira a Aranjuez y Gabriel presiente los desastres que se avecinan.