Carta del príncipe de Asturias, Fernando, buscando la alianza con Napoleón, octubre de 1807

| Proyecto de innovación docente. Historia Contemporánea | Administración electrónica |

Carta del príncipe de Asturias, Fernando, buscando la alianza con Napoleón, octubre de 1807

Descargar versión en PDF

Señor: El temor de incomodar a V. M. I. en medio de sus hazañas y grandes negocios que lo ocupan sin cesar me ha privado hasta ahora de satisfacer directamente mis deseos eficaces de manifestar a lo menos por escrito los sentimientos de respeto, estimación y afecto que tengo al héroe mayor de cuantos le han precedido, enviado por la Providencia para salvar la Europa del trastorno total que la amenazaba, para consolidar los tronos vacilantes, y para dar a las naciones la paz y la felicidad. El estado en que me hallo de mucho tiempo a esta parte incapaz de ocultarse a la grande penetración de V. M. ha sido hasta hoy segundo obstáculo que ha contenido mi pluma preparada siempre a manifestar mis deseos. Pero lleno de esperanzas de hallar en la magnanimidad de V. M. I. la protección más poderosa, me determino no solamente a testificar los sentimientos de mi corazón para con su augusta persona sino a depositar los secretos más íntimos en el pecho de V. M. como en el de un tierno padre. Lleno de respeto y amor filial para con mi padre (cuyo corazón es el más recto y generoso) no me atrevería a decir sino a V. M. aquello que V. M. conoce mejor que yo; esto es, que estas mismas calidades suelen con frecuencia servir de instrumento a las personas astutas y malignas para confundir la verdad a los ojos del soberano, por más propia que sea esta virtud de caracteres semejantes al de mi respetable padre. Si los hombres que le rodean aquí le dejasen conocer a fondo el carácter de V. M. I. como yo lo conozco, ¿con qué ansias procuraría mi padre estrechar los nudos que deben unir nuestras dos naciones? ¿Y habrá medio más proporcionado que rogar a V. M. I. el honor de que me concediera por esposa una princesa de su augusta familia? Este es el deseo unánime de todos los vasallos de mi padre, y no dudo que también el suyo mismo (a pesar de los esfuerzos de un corto número de malévolos) así que sepa las intenciones de V. M. I. Esto es cuanto mi corazón apetece; pero no sucediendo así a los egoístas pérfidos que rodean a mi padre y que pueden sorprenderle por un momento estoy lleno de temores en este punto. Sólo el respeto de V.M.I. pudiera desconcertar sus planes abriendo los ojos a mis buenos y amados padres, y haciéndolos felices al mismo tiempo que a la nación española y a mí mismo. El mundo entero admirará cada día más la bondad de V. M. I. quien tendrá en mi persona el hijo más reconocido y afecto. Imploro pues con la mayor confianza la protección paternal de V. M. I. a fin de que no solamente se digne concederme el honor de darme por esposa una princesa de su familia, sino allanar todas las dificultades y disipar todos los obstáculos que puedan oponerse en este único objeto de mis deseos. Este esfuerzo de bondad por parte de V. M. I. es tanto más necesario para mí, cuanto yo no puedo hacer ninguno de mi parte mediante a que se interpretaría insulto a la autoridad paternal, estando como estoy reducido a sólo el arbitrio de resistir (y lo haré con invencible constancia) mi casamiento con otra persona, sea la que fuere, sin el consentimiento y aprobación positiva de V. M. I. de quien yo espero únicamente la elección de esposa para mí. Esta es la felicidad que espero conseguir de V. M. I. rogando a Dios que guarde su preciosa vida muchos años. Escrito y firmado de mi propia mano y sellado con mi sello en el Escorial a 11 de octubre de 1807.—De V. M. I. y R. su más afecto servidor y hermano—Fernando. FUENTE: Toreno, Conde de, Historia del levantamiento, guerra y revolución de España, Madrid, 1835, t. I, Apéndice 8.0, pág. 11.