El 11 de Febrero de 1873, después de unos pocos meses en el trono, el Rey Amadeo I de España presentó su abdicación, ante su incapacidad –reconocida- por gobernar el país. Al presentar su abdicación ante las Cortes, éstas decidieron por medio de una votación establecer en España la I República. Como podemos apreciaren la sátira, Amadeo I nunca consiguió ganarse el respeto de los españoles ni de su clase política. Parece que tampoco se esforzó demasiado, entretenido como estaba en enamorar a jóvenes damas, entre las que cabe destacar a la joven hija de Larra