Fidel Castro entró triunfalmente en la Habana en 1959. Tres años después de su llegada al poder su alineamiento con la URSS casi cuesta un conflicto nuclear entre las principales potencias del momento. Todo comenzó cuando el día 22 de Octubre de 1962 Kennedy advirtió al pueblo norteamericano del peligro que suponía las bases de misiles que la URSS estaba construyendo en Cuba y que los aviones espías norteamericanos habían fotografiado. Tras días de amenazas mutuas y de una tensa reunión en Naciones Unidas, el día 26 Kruchov envió una carta a Kennedy proponiéndole el desmantelamiento de las bases por una certeza de que EEUU no volviese a intentar invadir Cuba. Al día siguiente Kruchov envió una carta más dura exigiendo el intercambio de misiles de Cuba por los de Turquía. Kennedy ignoró esta segunda carta y respondió a la primera aceptando los términos de Kruchov. El 27 Kruchov contestó a la carta de Kennedy en donde aceptaba los términos de éste.