En la imagen se muestra el entierro de un niño que fue víctima de la emanación de gases tóxicos de la fábrica de pesticidas de Union Carbide en Bhopal, en la noche del 2 al 3 de diciembre de 1984. Esta fuga de unas 27 toneladas de gases letales mató inmediatamente a unas 8.000 personas y envenenó a varios miles. En la actualidad se calcula que al menos 150.000 personas de la región padecen problemas de salud relacionados con la exposición a los gases y más de 20.000 beben a diario agua con altos niveles de mercurio y otros metales pesados.