Hasta la década de los 70 el Líbano era considerado “La Suiza de Oriente Próximo”, principal centro financiero de la región. Esta opulencia monetaria fue rota por la guerra civil que sufrió el país entre 1975 y 1980 y que destruyó un equilibrio político que se consideraba ejemplar. Las luchas internas y los conflictos con Israel, que invadió el país en 1982, aún perduran. De hecho, la presencia en los campos de refugiados palestinos del Líbano, donde viven entre 250.000 y 400.000 personas, de militantes de Fatal al-Islam ha provocado un nuevo conflicto entre mayo y septiembre de 2007 que enfrenta a dicha organización terrorista, que busca la destrucción de Israel y la islamización de la región, con las Fuerzas Armadas del Líbano.