Los primeros casos de SIDA, una enfermedad infecciosa causada por el VIH o virus de inmunodeficiencia adquirida, se detectaron en 1981. En 2005 más de 40 millones de personas convivían con el VIH en todo el mundo, el doble que diez años atrás. Ese mismo año murieron de SIDA más de 3,1 millones de personas en el mundo, incluyendo 570.000 niños. El desarrollo de la enfermedad se produce de forma distinta en los países ricos, donde desde 1996 los enfermos pueden acceder al tratamiento antirretroviral que aunque no cura la enfermedad palia sus efectos, que en los pobres donde el acceso a los fármacos es mínimo, dado su alto coste y el escaso esfuerzo solidario que en este sentido muestran tanto los gobiernos como las compañías farmacéuticas. La región más afectada es el Africa subsahariana, donde vive el 64% de los infectados de todo el mundo. Fotografía ganadora del Premio World Press Photo 1986.