El 27 de Abril de 1945 un grupo de partisanos detuvo un pequeño convoy militar en la región del Lago Como. Tras un breve enfrentamiento entre los partisanos y los soldados alemanes, el comandante alemán decidió parlamentar con los partisanos para llegar a un acuerdo y que éstos dejasen pasar el convoy. Los partisanos pusieron una única condición y era que cualquier italiano que viajase en el convoy se entregara. Mussolini era uno de los pasajeros italianos del convoy. Se vistió de soldado alemán pero la treta no funcionó y rápidamente los partisanos se percataron de quien era. Fue detenido y llevado a una casa cercana. Allí permaneció durante toda la noche hasta que en la madrugada del 28 fue fusilado junto a su esposa. Sus cuerpos fueron expuestos en una gasolinera de Milán y linchados por la multitud. Cuando estas noticias llegaron a Berlín Hitler se horrorizó con la idea de que su cuerpo fuese expuesto en la Plaza Roja, lo que sin duda influyó en la idea del suicidio y posterior quema de su cuerpo.