Ante la nefasta situación económica que atravesaba la URSS, especialmente tras la guerra civil (1918-1921), los dirigentes del Kremlin decidieron dar un giro radical a su política económica. Esta importante reforma económica de la Rusia soviética es conocida como la Nueva Política Económica (NEP). Básicamente introducía elementos de economía de mercado, dando una mayor libertad económica a determinados sectores económicos, manteniendo otros bajo una economía socialista. Los resultados fueron bastante positivos y se consiguió volver a los niveles de producción de 1914. Sin embargo, con la NEP surgió una clase media tanto en la ciudad (nepman) como en el campo (kulaks), hecho que el Kremlin no estaba dispuesto a tolerar, por lo que la NEP quedó eliminada, siendo sustituida en 1928 por el primer plan quinquenal de la URSS.