Desde finales del siglo XIX y principios del siglo XX se producen importantes cambios en el modelo productivo. El carbón, el hierro y la máquina de vapor dan paso al petróleo, la electricidad y el motor de explosión. El cambio en el modelo productivo también acarreó importantes avances tecnológicos que se aplicaron en la vida cotidiana. Son años en los que todas las casas de la Europa desarrollada tienen una radio o donde aparecen utensilios que modificarán definitivamente las costumbres de las familias y la vida sobre todo de las mujeres, como por ejemplo la lavadora o la plancha.