Dirección: Joris Ivens, Henri Storck.
Guión: Joris Ivens, Henri Storck.
Fotografía: Joris Ivens, Henri Storck, François Rents.
Montaje: Joris Ivens, Henri Storck
Producción: Club de l'Écran, EPI.
Descripción de las condiciones de vida en una localidad minera durante el transcurso de una larga huelga. Rodado de forma semi-clandestina a causa de la censura, es un film abiertamente político que hace un llamamiento explícito a los trabajadores del mundo para que no cedan a la explotación de los empresarios.
En 1933 Henri Storck -una de las figuras clave del cine de vanguardia belga- pidió a Joris Ivens que le ayudara a hacer un documental sobre las consecuencias de la huelga de los mineros en Borinage que tuvo lugar un año antes. Cuando llegaron a la región minera, Storck y Ivens olvidaron por completo la estética. Como dice Henri Storck: “Dejamos de pensar en el cine y en como tomar un plano, nos dominó una necesidad irrevocable de producir imágenes tan simples, desnudas y sinceras como fuera posible para adecuarse a los hechos horribles que nos brindó la realidad”. En un estilo sobrio, el documental confronta al espectador con la miseria de los mineros; desempleados o explotados por las empresas mineras, sus familias eran expulsadas de sus casas si no podían pagar el alquiler. Ivens utilizó el método de la reconstrucción para incorporar en el film la huelga de los mineros de 1932.