¿Cual es la suerte del parado alemán? El 1 de marzo de 1932 había registrados 6.128.000 parados. El número de los realmente parados podría estimarse en unos 600.000 más. Por desgracia no hay estadísticas detalladas acerca de la duración de su período de desempleo. Sin embargo, un considerable contingente debió estar sin trabajo por espacio de dos años o más. \\ Considero que no hay necesidad de ampliar estas cifras para darse cuenta de la enorme miseria que tras ellas existe. En nuestras oficinas centrales se amontonan las comunicaciones informando acerca de que los acogidos a la asistencia pública no perciben ningún pago de las autoridades locales que no se hallan en condiciones de dar un solo céntimo a sus ciudadanos desocupados y cuyos parados están literalmente mendigando a su alrededor. \\ Se dice a menudo que los jóvenes sufren menos que las personas mayores esta situación de desempleo. Nuestra experiencia demuestra lo contrario. Nuestra desorganizada economía ya no es capaz, hoy en día, de preparar de manera ordenada a la nueva generación para el trabajo. Cientos de miles de jóvenes quedan sin trabajo así que terminan su aprendizaje. Permanecen en esta situación largos períodos de tiempo y pierden así la pericia que adquirieron en su preparación y que nunca llevaron a la práctica. ¿En qué se convertirá la economía alemana, pregunto yo, si no hay una nueva generación que conserve las mundialmente famosas cualidades del pueblo alemán?.FUENTE: Discurso de Wilhem Eggert, secretario del XV Congreso de la Unión de Sindicatos Alemanes, 13 abril 1932.