La Tercera Internacional, agosto 1920

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La Tercera Internacional, agosto 1920

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 El Segundo Congreso de la Internacional Comunista acuerda que las condiciones de ingreso en la misma son las siguientes: \\    1. La propaganda y la agitación cotidianas deben tener un verdadero carácter comunista. Todos los órganos de prensa que se hallen en manos del Partido deben ser redactados por comunistas seguros, que hayan demostrado su fidelidad a la causa de la revolución proletaria... \\    6. Cada uno de los partidos que deseen pertenecer a la Tercera Internacional tiene la obligación 'de desenmascarar no sólo el socialpatriotismo descarado, sino también la falsedad y la hipocresía del socialpacifismo: demostrar sistemática-mente a los obreros que, sin el derrocamiento revolucionario del capitalismo, cualesquiera que sean los tribunales internacionales de arbitraje, las conversaciones sobre la reducción de los armamentos y la reorganización «democrática» de la Sociedad de Naciones, no salvarán a la humanidad de nuevas guerras imperialistas. \\    7. Los partidos que deseen pertenecer a la Internacional Comunista están obligados a reconocer la necesidad de una ruptura total y absoluta con el reformismo y con la política del «centro» y a propagar esta ruptura en los círculos más amplios del Partido. Sin esto es imposible una política comunista consecuente... \\    8. En la cuestión de las colonias y de las nacionalidades oprimidas es necesaria Una línea singularmente precisa y clara de los partidos de aquellos países cuya burguesía domina a dichas colonias y oprime a otras naciones. Cada uno de los partidos que deseen pertenecer a la Tercera Internacional tienen el deber de desenmascarar sin piedad los subterfugios de «sus» imperialistas en las colonias, de apoyar de hecho, y no de palabra, todo movimiento de liberación en las colonias, de exigir que salgan de estas colonias sus imperialistas, de educar a los obreros de su país en un espíritu de verdadera fraternidad hacia los trabajadores de las colonias y nacionalidades oprimidas y de llevar a cabo una agitación sistemática entre sus tropas contra toda opresión de los pueblos coloniales. \\    9. Cada uno de los partidos que deseen pertenecer a la Internacional Comunista tiene la obligación de realizar una labor comunista sistemática e insistente dentro de los sindicatos, de las cooperativas y de otras organizaciones obreras de masas. En el seno de los sindicatos es necesario formar células comunistas que, mediante un trabajo prolongado y tesonero, deben conquistar dichas organizaciones para la causa del comunismo. Estas células tienen el deber de desenmascarar en toda su labor cotidiana la traición de los socialpatriotas y las vacilaciones del «centro». Estas células comunistas deben estar completamente subordinadas al conjunto del Partido. \\    10. Los partidos que pertenezcan a la Internacional Comunista tienen el deber de luchar tenazmente contra la «Internacional» de ämsterdam de sindicatos amarillos. Deben propagar insistentemente entre los obreros organizados en los sindicatos la necesidad de romper con la Internacional amarilla de ämsterdam. Deben apoyar, por todos los medios, la naciente organización internacional de sindicatos rojos adheridos a la Internacional Comunista... \\    13. Los partidos que pertenezcan a la Internacional Comunista deben estructurarse a base del principio del centralismo democrático. En la época actual de exacerbada guerra civil, el Partido Comunista sólo podrá cumplir con su deber si está organizado del modo más centralizado, si rige dentro de él una disciplina férrea, rayana en la disciplina militar, y si el centro del Partido es un organismo autorizado, prestigioso y con amplias atribuciones, que goce de la confianza general de los miembros del Partido... \\    15. Cada uno de los partidos que deseen pertenecer a la Internacional Comunista tiene el deber de prestar apoyo incondicional a cada República Soviética en 'su lucha frente a las fuerzas contrarrevolucionarias. Los partidos comunistas deben desplegar una propaganda constante para que los obreros se nieguen a transportar pertrechos bélicos a los enemigos de las Repúblicas soviéticas, realizar una propaganda legal o ilegal entre las tropas enviadas a asfixiar a las Repúblicas obreras, etc... \\    17. Todas las decisiones de los Congresos de la Internacional Comunista, así como los acuerdos de su Comité Ejecutivo, son obligatorios para todos los partidos adheridos a la Internacional Comunista. La Internacional Comunista, que actúa en condiciones de una exacerbada guerra civil, debe estar estructurada de una manera mucho más centralizada que la Segunda Internacional. Además, la Internacional Comunista y su Comité Ejecutivo, en toda su labor, claro está, deberán tener en cuenta la diversidad de condiciones en las que tienen que luchar y actuar los distintos partidos y adoptar decisiones obligatorias para todos, tan sólo en aquellas cuestiones en las que sean posibles tales decisiones. \\    18. En relación con todo esto, todos los partidos que deseen ingresar en la Internacional Comunista deben cambiar su título. Cada uno de los partidos que desee entrar en la Internacional Comunista debe llevar este título: Partido Comunista de tal país (sección de la Tercera Internacional Comunista). La cuestión del título no es sólo formal, sino una cuestión de gran importancia política. La Internacional Comunista ha declarado una lucha decidida a todo el mundo burgués y a todos los partidos socialdemócratas amarillos. Es necesario que, para cada trabajador de filas, esté clara la diferencia entre los partidos comunistas y los viejos partidos oficiales «socialdemócratas» o «socialistas» que han traicionado la bandera de la clase obrera... \\    21. Los adherentes de un partido que rechazaran las condiciones y las tesis establecidas por la Internacional Comunista deberán ser excluidos de sus filas.FUENTE: AMARO DEL ROSAL: Los Congresos obreros internacionales en el siglo XX. De 1900 a 1950 (México 1963), págs. 204-207.