Breves relatos que evocan líricamente el mundo íntimo de la infancia de Benjamin en Berlín: las viviendas burguesas, el mercado de la Plaza de Magdeburgo, el zoológico, los parques, los kioscos de música, el tiovivo, los árboles de Navidad, la fiebre infantil. Un Berlín ya entonces desaparecido, revivido en vísperas de la catástrofe definitiva.