Dirección: Luchino Visconti.
Guión: Suso Cecchi d’Amico, Enrico Medioli, Luchino Visconti.
Fotografía: Armando Nannuzzi.
Música: Jacques Offenbach, Robert Schumann, Richard Wagner.
Producción: Dieter Geissler, Ugo Santalucia.
Productora: Mega (Roma) / Cinetel (Paris) / Dieter Geissler Filmproduktions / Divina (Mónaco).
Helmut Berger (Ludwig II), Romy Schneider (Elisabetta Austria), Trevor Howard (Richard Wagner), Silvana Mangano (Cosima Von Bulow), Umberto Orsini (Von Holnstein), Helmut Griem (Conte Durkeim), Volker Bohnet (Joseph Keinz), Heinz Moog (Professor Gudden), Isabella Telezynska (Regina Madre), Nora Ricci (Contessa Ferenczy), Marc Porel (Hornig), Sonia Petrova (Sofia), John Moulder-Brown (Principe Otto), Gert Fröbe (Padre Hoffman), Mark Burns (Von Bulow)
En 1864, Ludwig Wittlsbach llegó al trono de Bavaria cuando aún no había cumplido los veinte años. El joven rey fue generoso y romántico y soñaba con traer la felicidad a su pueblo. Quería compartir su amor al arte, a la paz, a la armonía universal. Confío en quiénes rodeaba pero le traicionaron llevando a Bavaria a una desastrosa guerra que la dejaron en manos de Bismarck. Sus más fieles colaboradores solo mostraban incomprensión y actuaban en secreto en su contra, entre ellos Richard Wagner, uno de los más beneficiados por su mecenazgo. Sólo su prima, Elizabeth, esposa del emperador de Austria, mantendrá un afecto casi maternal por él, pero Ludwig, ante las circunstancias que le rodean, está convencido de su destino final
Biografía fílmica del “rey virgen” a la que Visconti imprimió una concepción estética simplemente magistral, y de la que también existe una versión televisiva.