La rebelión de los Boxers fue un movimiento nacionalista contra la influencia comercial, política, religiosa y tecnológica foránea en China durante los últimos años del siglo XIX. Fundamentalmente atacaban a los extranjeros y a los chinos convertidos al Cristianismo. Para terminar con la rebelión se formó una Alianza de ocho naciones, representadas en este grabado según una impresión japonesa. Los soldados, que aparecen con los uniformes e insignias navales, corresponden (de izquierda a derecha) a las marinas de Italia, Estados Unidos, Francia, Austria-Hungría, Japón, Alemania, Rusia y Gran Bretaña. Tras la ocupación para terminar con el levantamiento, las tropas extranjeras llevaron a cabo una brutal represión sobre la población y obligaron al gobierno chino a firmar un nuevo Tratado desigual con aquellos gobiernos, aunque al menos en esta ocasión China no perdió más territorios.