Actualmente la educación está extendida en todos los países considerados desarrollados. Sin embargo, ésta es una conquista relativamente reciente. A mediados del siglo XIX en Europa, como puede observarse en la tabla, había importante diferencias en cuanto al nivel educativo de sus pobladores. Así, los niveles más bajos de analfabetismo entre la población se ubicaban básicamente en los países que se encuentran más al norte de Europa, mientras que las mayores tasas de analfabetismo se encontraban principalmente en los países del sur, aunque hay notables excepciones a esta norma que señalar, como es el caso de la Rusia zarista que alcanzaba en 1850 una tasa de tasa de nada menos que el 90% de analfabetismo.