Fue un novelista, Rudyard Kipling, más que los políticos victorianos, quien acuñó la noción de Imperio Británico y desarrolló sus implicaciones políticas, morales e ideológicas. Kim es la historia de un joven británico de familia humilde, criado como indio tras la muerte de sus padres, que trabaja en el contraespionaje británico. Su mundo es el de la acción frente al del lama, al que conoce en un viaje, que se mueve en el mundo del espíritu. El mayor atractivo del libro reside en la descripción de la vida india, especialmente la que se desarrolla al borde de la Grand Trunk Road, una carretera que se extiende rectilínea a lo largo de 1.500 millas, un mosaico de razas, castas y oficios, con todos los grados de la maldad y de la santidad.