Desde su llegada al ministerio de Colonias en julio de 1895, el señor Chamberlain no ha dejado ocasión alguna de proclamar que hay urgencia para estrechar los lazos que unen las diversas partes del imperio [...]. \\ Para alcanzar este fin, la primera etapa, según el entusiasta ministro de Colonias, es realizar la unión comercial del imperio [...]. \\ Nos encontramos, dice en síntesis Chamberlain, en presencia de tres proyectos: el primero consiste en la adopción pura y simple por las colonias del libre cambio británico; el segundo, en el establecimiento en las colonias de derechos diferenciales, favoreciendo ligeramente los productos de la metrópoli (...) y en la institución paralela de derechos del mismo tipo en la metrópoli. Estas dos propuestas deben rechazarse [...1; la primera no sería jamás aceptada por las colonias; la segunda no lo sería por Gran Bretaña, a la que se le exige sacrificar su inmenso comercio con los países extranjeros para no acrecentar más que un poco los intercambios con sus dependencias [...]. Queda el tercer proyecto que es la institución de un verdadero Zollverein imperial que establecería el librecambio o un sistema muy parecido en el imperio, pero dejaría a cada uno de sus miembros libres para tratar como le conviniera con las mercancías [...]FUENTE: LEROY-BEAULIEU, Les colonies anglaises et les projets d'organisation de L'Empire britannique. En CHAULANGES, MANRY y SEVE, «Textes historiques, 1871-1914», II, París, Delagrave, 1970, págs. 11-12.