A partir de 1870 da comienzo la segunda revolución industrial. Sectores como el textil, el carbón y el hierro dejan paso a nuevos sectores fabriles como la industria química, eléctrica o la siderurgia. Esta segunda revolución industrial hace que países como Alemania o Estados Unidos se pongan a la cabeza del ranking mundial, desbancando a la tradicional potencia británica. Otros países como Japón, tan punteros hoy en día, comienzan a desarrollar su industria. Es la época de las fusiones empresariales por las que se crean importantes trust y holding, sobre todo, como decimos, en Alemania y Estados Unidos.