\\ Hace unos cuantos meses ilustramos un motor de gasolina portátil y hablamos de sus muchas ventajas. La ilustración que se adjunta representa un motor de gasolina a tracción que, en el momento de escribir, ha trabajado este otoño durante cincuenta días trillando más de 62.000 fanegas de grano y semillas, cerca de Langford, en el sur de Dakota, llevando un separador 45 x 58 del tipo J.I. Case. \\ El motor fue construido por la Compañía Van Duzen Gasoline Engine, de Cincinnati (Ohio), según el pedido de John Froelich, de Froelich (Iowa), que construyó la tracción e hizo algunas mejoras en el proceso de alimentación del motor de gasolina. El motor es de tipo vertical evitando así el movimiento final causado por los pistones de los motores horizontales. Su cilindro es de 12 x 14, y tiene una potencia de treinta C.V. teóricos o veinte C.V. efectivos. Su pesos es, en total, de casi 9.000 libras, o sea alrededor de dos tercios del peso de un motor a tracción por vapor de catorce C.V., cuando está calentado. \\ La caja de cambios está preparada de tal manera que con una sola palanca se puede parar, poner en marcha, y poner en marcha atrás y es más cómodo que el de un motor a vapor. La rueda correa está provista de un manguito de fricción, que se puede acoplar dentro o fuera cuando el motor funciona; así se puede parar la máquina sin parar el motor. El engranaje de tracción está protegido también por otro artificio similar. De esta manera no hace falta parar o poner en marcha el motor cuando se le cambia de sitio y así se ahorra mucho tiempo. No lleva la gasolina arriba, como suelen llevarla todos los motores en que la alimentación se hace por medio de la gravedad. Cuan-do, estando en funcionamiento hubiese movimientos bruscos, éstos altera-rían el chorro de alimentación de gasolina, produciéndose así irregularidades en las explosiones y, por consiguiente, en la potencia. En este motor la gasolina está en un depósito situado en la parte inferior del motor, asegurando de esta manera un flujo uniforme de gasolina. El motor ha arrastrado el se-parador sobre terrenos de todo tipo bajo temperaturas que varían entre los 100° F hasta 30° F bajo cero. Es mucho más fácil comprender su manejo que el del motor a vapor; funciona con menos de la mitad de cuidados y atenciones, y está totalmente falto de peligrosidad. \\ Con unas cuantas mejoras en el engranaje, será el motor más completo y económico que jamás se haya hecho para arar. Al llevar agua y combustible elimina la necesidad de abastecerse de uno y otro sobre el terreno, lo que hace que el motor de vapor sea casi impracticable en muchos lugares del Oeste. Durante estos cincuenta días el motor consumió 1.315 galones de gasolina o sea veintiséis galones por día. Hacen falta unos dos barriles de agua al día para su refrigeración. \\ A continuación se da una enumeración de algunas de las ventajas del motor de gasolina en comparación con el de vapor: no hay ningún peligro de fuego ni de explosiones; no hay tubos de caldera que gotean; no hay reparaciones de la caldera; no hay equipo para el agua. Los gastos de mantenimiento del motor de vapor varían, desde luego, según las localidades. Donde este motor funcionó, se calculó el siguiente: en un motor de dieciséis C.V. se emplean unas 1.500 libras de carbón que cuestan 7,50 dólares la tonelada; más 1,50 dólares por coste de transporte, costando así unos 6,75 dólares al día El depósito de agua y su correspondiente equipo -o sea, carro, hombre y yunta- cuestan 5 dólares diarios. Se puede calcular un promedio, de I dólar al día por reparaciones de la caldera debidas a la alcalinidad del agua. Se paga al conductor un jornal de 3,50 dólares. En muchos lugares se emplea paja como combustible, pero en este caso hace falta otro hombre para mantener el fuego y el desgaste de la caldera es más del doble que cuando se emplea carbón, siendo muchos los que afirman que a largo plazo es más barato que-mar carbón. El vapor cuesta, por lo tanto, 15 dólares al día. Un motor de gasolina necesitaría un conductor a 3,5 dólares diarios y gasolina por el valor de 3,15 dólares, o sea un total de 6,6 dólares con un ahorro de 8,60 por día Si se pudiesen calcular las pérdidas sufridas por la propiedad a causa de los incendios, se podría añadir otro ahorro de 2 dólares por jornada de trabajo El señor Froelich ha gestionado las patentes y en este momento está negociando con varias entidades acerca de la fabricación de los motores y su venta en el mercado la próxima temporada. Han pasado siete temporadas en los campos de Dakota con máquinas de trillar propias, y sabe muy bien lo que se necesita. Ha hecho experimentos hasta que encontró la potencia mejor, la más segura y la más económica para estos fines.FUENTE: Another Gasoline Engine. «Farm Implements News» (1892). En Readings in the History ofAmerican Agriculture. Ed.WAYNE D. RASMUSSEN, Urbana, 1960, pp. 160-161.